"Para muchos niños, su primera experiencia real de un pérdida ocurre cuando se les muere una mascota"
Tener una mascota en casa es una experiencia única que enseña a los niños importantes lecciones sobre la amistad y la responsabilidad. Sin embargo, las mascotas tienen una vida relativamente corta.
Las reacciones de los niños ante la muerte, van a depender de la edad del mismo:
- De 2 a 4 años: a esta edad no entienden qué es la muerte y creen que es algo temporal. Hay que explicarles que no volverá
- Entreo los 5 y los 8 años: empiezan a entender un poco mejor la naturaleza y consecuencias de la muerte, pero pueden llegar a pensar que es algo pasajero y que su mascota despertará
- A partir de lo 9 ó 10 años: los niños ya comprenden que la muerte no es algo transitorio, pueden entender que la muerte es algo a lo que todos los seres vivos tienen que llegar
Cómo podemos ayudarles
1. No mentir, nuestros hijos tienen que entender la finalidad de la muerte e irse acostumbrando a la idea de que ya no existe el animalito
2. Permitir las despedidas, si el animal está viejito y han decidido practicar la eutanasia porque está sufriendo mucho, les podemos explicar a nuestros hijos que lo van a ayudar a descansar, pero antes de llevarlos, les podemos dejar un tiempo para que se despidan de él.
Sin embargo, si nuestra mascote muere de manera inesperada, o por un accidente y no se pueden despedir, se puede hacer alguna pequeña ceremonia para recodarlo.
3. Darles tiempo, los niños echarán de menos a su compañero y necesitarán un tiempo para acostumbrarse a su ausencia. No le quitéis importancia a lo que puedan estar sintiendo, es normal que se sientan tristes, enfadados... sobre todo si el tiempo que ha pasado con nosotros ha sido muy largo.
4. Expresar emociones, animarles a que digan cómo se sienten y hacerles ver que nosotros también echamos de menos al animal
5. Recordar lo bueno, sentaos juntos a recordar momentos vividos con él, sus travesuras, sus gracias. Las mascotas que nos han dado su cariño incondicional dejan una huella positiva que debe mantenerse viva en la memoria
6. Volver a empezar, ningún animal reemplazará al animal perdido. Sin embargo, después de un tiempo razonable de duelo, la familia puede volver a pensar en adquirir una mascota nueva. Podemos involucrar a los niños en este proceso, ayudando a escoger al nuevo animal.
La experiencia de convivir con una mascota es demasiado valiosa para renunciar a ella.
Para terminar este post, me voy a permitir algo que no suelo hacer y es, primero dedicarselo a nuestro amigo especial Odín, que nos ha dejado después de 17 años juntos y os tengo que decir que, llegado el momento, los niños nos pueden sorprender muchísimo. A mi me ha pasado y aquí os dejo algo que me enviaron el día de su muerte y que me anima, nos amina:
"Hay un puente que queda entre el Paraíso y la Tierra, y se llama Puente del Arco Iris.
Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, entonces va al Puente del Arco Iris.
Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos.
Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y al abrigo.
Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados.
Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás.
Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, moviendo sus patas cada vez más y más rápido.
Tú has sido avistado, y cuando tú y tu amigo especial finalmente se encuentran, los dos se abrazan en un maravilloso reencuentro, para nunca separarse de nuevo. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente la cabeza amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón.
Entonces los dos cruzan el Puente del Arco Iris juntos..."