"los niños toman conscencia de la muerte mucho antes de lo que pensamos, ellos ven pájaros, insectos, animales en las calles muertos, escuchan acerca de ella en las noticias, en la radio... hasta cierto punto, son conscientes de que la muerte forma parte de la vida"
Cuando muere un ser querido, puede ser difícil saber cómo explicar y ayudar a los niños a enfrentar esta pérdida, sobre todo si nosotros mismos estamos pasando nuestro propio duelo.
Lo que los niños pueden entender depende de la edad, ya que el concepto de muerte varía con la misma:
Edades de 0 a 2 años:
- La muerte se ve como una separación o abandono
- No hay comprensión cognoscitiva de la muerte
- Se siente desesperación por la interrupción en el cuidado que se recibe
Edades de 2 a 6 años:
- Con frecuencia el niño cree que es reversible o temporal
- Se puede percibir la muerte como un castigo
- Se presentan pensamientos mágicos de que los deseos se vuelven realidad; se puede sentir culpabilidad por haber tenido pensamientos negativos hacia la persona que murió y creer que eso fue la causa de la muerte
Explicación: hasta los 6 años la imagen que tienen los niños del mundo es muy literal, por tanto deberemos explicar la muerte usando un lenguaje muy concreto. Si el ser querido era mayor o estaba enfermo, se le puede explicar que el cuerpo de la persona ya no funcionaba y que los médicos no pudieron arreglarlo. Si la muerte es repentina, por un accidente, por ejemplo, se les puede explicar que a causa de este accidente el cuerpo de la persona ha dejado de funcionar. En definitiva morir/muerte = el cuerpo no funciona.
Hay que tener en cuenta que es posible que después de esta explicación nos hagan preguntas, por favor, evitemos los eufemismos “ se ha ido de viaje”, “está durmiendo”, puede hacer que los niños teman que alguien se vaya y no vuelva o incluso teman irse a dormir. Tened en cuenta también que a esta edad las preguntas no son tan profundas como parecen, si nuestro hijo nos pregunta ¿dónde está el abuelito?, por ejemplo, no nos está preguntando por el más allá o cosas similares, con decirle está en el cementerio, será suficiente.
Edades de 6 a 11 años:
- Se da una comprensión gradual del carácter irreversible de la muerte
- Se demuestra razonamiento concreto con capacidad de comprender la relación causa y efecto
Edades de 11 ó más:
- Comprensión de que la muerte es universal, irreversible e inevitable
- Se tiene un pensamiento abstracto y filosófico
Explicación: en estas edades comienzan a entender que es algo definitivo aunque al principio no sean capaces de ver que es algo que le pasará a todos los seres vivos algún día. Pueden pensar que si piden un deseo la persona que ha fallecido volverá o que su abuelita que está muy enferma no morirá. Por esta razón hay que hablarles de la muerte con explicaciones precisas, simples, claras y honestas sobre lo que ha ocurrido.
Cuando llega la adolescencia los hijos comprenden que la muerte es algo irreversible y de manera natural surgirán en ellos preguntas sobre la mortalidad y la vulnerabilidad. En estos momentos es bueno hablarles sobre lo que hay que hacer para no correr peligros (no ir en coche con alguien que haya bebido, llevar casco en la moto, usar el cinturón…) Los adolescentes tienden a preguntar sobre el sentido de la muerte a alguien cercano a ellos, se preguntan porqué tiene que morir, seguramente no busquen respuestas precisas y exactas, sólo están necesitando expresar sus dudas, miedos, sentimientos. Dejemos que lo hagan!
SEÑALES QUE HAY QUE OBSERVAR EN UN NIÑO:
- Periodo prolongado de depresión durante el cual el niño pierde interés en sus actividades
- Insomnio, pérdida del apetito o miedo a estar solo
- Regresión a una edad más temprana durante un periodo excesivo de tiempo
- Imitación excesiva de la persona muerta
- Decir frecuentemente que quiere irse con la persona muerta
- Aislamiento de sus amiguitos
- Deterioro progresivo en los estudios o negación a ir a la escuela
Estos síntomas de aviso pueden significar que se necesita ayuda profesional.
Para terminar y resumiendo:
- No evitemos sus preguntas
- Dar respuestas breves y sencillas
- Dar razones sencillas
- Expresar nuestras propias emociones
- Evitar eufemismos
- Darle seguridad
- Tened en cuenta que el tema aparecerá repetidamente
- Recordemos al fallecido
- No hay que quitar importancia a la muerte de una mascota
- Y por ultimo, no intentemos ser perfectos, si estamos muy tristes por una muerte reciente no siempre podremos responder a todas las preguntas, de manera adecuada y a la primera. Pidamos ayuda a otros familiares y amigos!